Sobreviviendo

Sobreviviendo

“Jefe, jefe, venga rápido porque están atacando a su papá”, me dice uno de los hombres que trabajaba con nosotros en el campo. Yo estaba con mi hijo chico que, gracias a Dios, quiso ir al baño y entró a la casa. Entonces voy corriendo a ver qué pasaba. Mi padre es adulto mayor. Cuando llegué al lugar, nos agarraron a los dos y yo traté de subirme a la camioneta, me bajaron entre cuatro de la camioneta y mi papá estaba al frente y lo veo de reojo.

En un momento, no sé cómo, quedo al lado de mi padre y lo tomo del brazo y le digo camina. Y nos dimos vuelta y nos alejamos lentamente del grupo. Y yo decía cuándo nos llega algún palo o un disparo porque mientras nos íbamos yendo, nos dispararon.

Fue realmente interminable…, yo sentía las balas al lado mío. Zumbaban las balas.

Actualmente, nos pasan disparando. A mí me han disparado cuatro veces directo dentro del campo. Yo ando con chaleco antibalas en la camioneta, andamos con casco.

¿Cómo se vive con eso? ¿Con ese miedo?

Es que no es vivir. Ya casi es sobrevivir.