Jorge Luchsinger

Jorge Luchsinger

Uno de los hijos del matrimonio Luchsinger Mackay relata qué siente a diez años de que asesinaran a sus padres.

“Cuando ocurre, lamentablemente, uno no tiene tiempo para la pena, ni para nada de ese tipo, ni de pensar mucho en lo fuerte, en lo impactante que es para uno, para la familia de uno, o sea, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros tíos, conocidos, vecinos”.

El 4 de enero de 2013, en la comuna de Vilcún, un ataque incendiario terminó con la vida de la pareja conformada por Werner Luchsinger y Vivianne Mackay.

Hoy, a diez años, su hijo Jorge analiza el recrudecimiento de la violencia en la región.

“La verdad es que, en los últimos diez años, si uno compara la situación que había en ese momento con lo que hay ahora, evidentemente es mucho más grave ahora. Esto ya no es solamente un par de sectores quienes son los afectados, y no son solamente familias ligadas al campo o a empresas forestales. Esto ya ha pasado por todo, pasa por el turismo… Han quemado iglesias, colegios o escuelas”, comenta.

– ¿Qué le dirías a las otras víctimas?

“Las víctimas están abandonadas. Las víctimas tenemos que aprender a asimilar que cuando ocurre un hecho de este tipo o ligado a la violencia que se vive en la región, tenemos que sobrellevar el tema, más allá de lo legal, en forma personal o familiar y no más que eso”, termina.