Jorge Huenteo

Jorge Huenteo

Nadie sabe lo que se vive en el sur de Chile hasta que le toca. Eso es, al menos, lo que dicen las víctimas. Muchas no se atreven a hablar por miedo y es que ese miedo se convierte en muerte.

Es lo que le sucedió a Jorge Huenteo, tío de un trabajador asesinado en Tirúa el 31 de enero de este año, y que después de la muerte de su sobrino habló con la prensa. Tras esas declaraciones, lo mataron.

Le dispararon desde una camioneta, mientras caminaba por la costanera de Quidico; mismo pueblo que está abandonado por la violencia de grupos terroristas.

“Mi situación ha sido muy compleja, muy difícil en todos los sentidos. Mataron al padre de mi hijo, después en 24 días mataron a mi padre. De mi padre no se ha sabido nada, mi hija mayor destrozada, ella siente mucho dolor igual que mi hijo, a mi hijo no se le nota, trata de no demostrar mucho, pero él tiene mucho dolor, mucha pena porque le arrebataron a su padre, a sus dos padres dice él”, dice Isabel Huenteo.

Este ataque ocurrió en medio del Estado de Excepción y se enmarca dentro de los actos de violencia que azotan al sur de nuestro país.

“Él era mi apoyo monetariamente, era el papá de mis hijos, a mis hijos nunca les faltara. Nosotros nunca le pedimos algo al Estado, todo lo que tenemos lo hemos tenido de nuestro esfuerzo. Entonces ahora como mendigar, puedo decirlo yo porque nunca le he pedido nada a nadie, siempre hemos trabajado para tener lo que tenemos, entonces igual es difícil”, termina.