Daihanna Pereira

“Hay que vivir el día a día”

Daihanna, viuda del cabo Nain: “Hay que vivir el día a día”

“Esa mañana fue extraña. Tuve un mal sueño, pero no se lo dije. Sonó la alarma y él recibió una llamada. Me dio un beso en la frente y me dijo tranquila, amor. A mí no me entran balas”.

Con estas palabras, Daihanna Pereira (24) recuerda los últimos segundos que vio con vida a su marido, el cabo segundo de Carabineros Eugenio Nain Cani, que tenía 24 años esa mañana de octubre en que fue baleado por desconocidos en plena Ruta 5 Sur en el sector de Metrenco, en las cercanías de Padre Las Casas, Región de La Araucanía.

Se conocieron cuando ella tenía 14 años. Dice que fue un momento raro, especial. Él dio el primer paso y le pidió amistad en Facebook. Ella se negaba. Hasta que aceptó y comenzaron a verse, conversar, contarse sus historias. Ella quedó embarazada muy joven: un año después, lo que aceleró los planes de Eugenio. Dice Daihanna que amaba ser uniformado. Entró a la Escuela Militar, pero no se sintió cómodo. Trabajó un par de meses en la construcción y finalmente se decidió por Carabineros. Una vez ahí, se sintió realizado. “Amaba ser carabinero”, dice Daihanna.

Daihanna recuerda aquellos días junto a su marido y se repite a diario la frase que él le decía: “vivir el día a día”. Se lo tenía que grabar en la cabeza porque ella se ahogaba -según cuenta- todos los días al verlo ir a trabajar. Pero él volvía y la contenía.

Una mañana, extraña para ella, sus vecinos fueron a buscarla. Tomaron a su pequeña de 7 meses en brazos y le dijeron que algo pasaba. Nunca se imaginó esto. Camino al hospital su mente en blanco y al llegar allá y ver una camilla empapada en sangre no entraba en razón. El médico la reunió a solas para decirle que Eugenio no había resistido y ella se murió en vida.

“Perdí el rumbo”, solloza.

Daihanna es una mujer fuerte que, a pesar de sus lágrimas, al recordar esos días, no se cansa. Ella tiene un objetivo por su marido y por todos sus compañeros y es que se llegue a aprobar la Ley Nain. “Me da rabia porque cuando falleció mi marido a mí qué no me prometieron. Al final solo te escuchan, pero no pasa nada. Yo separo el Estado de Carabineros. Los Carabineros han estado conmigo. Nada me sirve que me den un regalo porque lo que vale es estar ahí y si te prometen algo que lo cumplan, pero yo me canso de hablar siempre lo mismo. Hablé con el Presidente Boric y me prometió apoyar la Ley Nain, me prometió apoyar más a Carabineros y al final fueron solo palabras. Todo para la foto. Si se aprueba esa ley, le servirá a sus hijos, a sus hermanos, a sus colegas”, dice convencida de que la idea que se ha oído de desarmar a Carabineros sería lo que terminaría por sucumbir a la institución. Ella busca aumentar las penas a los delincuentes y mayor protección a las policías.

“Aquí se escucha que quieren quitarles las armas y qué más quisiera yo que ese día mi marido hubiera disparado. Quiero que los delincuentes mueran realmente porque -especialmente aquí en la zona sur- están destruyendo al país. Y no tengo miedo, por algo mi marido me eligió a mí”, termina.